El sistema de mediación entre menores infractores crece en Andalucía

Solo en la provincia de Córdoba, durante el 2016 se registraron un total de 379 mediaciones con menores infractores, con un crecimiento del 1,6% respecto al año anterior. Esta cifra coloca a Córdoba en segundo lugar, tras Almería, respecto al mayor número de mediaciones realizadas con menores infractores, alcanzando casi el 19% de todas las que se realizan en Andalucía.

La Comunidad Autónoma Andaluza dispone de 8 equipos de mediación, uno por cada provincia. De los 2.030 procedimientos de mediación con menores infractores llevados a cabo en toda Andalucía el año pasado, el 65% se resolvieron de forma positiva, evitando así que los conflictos acabaran en juicios. Por otro lado, solo el 10% de las mediaciones realizadas fueron inviables, mientras que el 25% restante de los casos aún se encontraban en tramitación al finalizar el año 2016. Cabe mencionar que el 71% de las mediaciones se llevaron a cabo con chicos y el 29% con chicas.

Del porcentaje de mediaciones resueltas con éxito, se desprenden los siguientes datos: el 51% de ellas conllevó la reparación de los daños causados por los menores infractores, el 26% acabó con un acto de conciliación y reparación incluida, y el 23% solo con una conciliación.

Los profesionales encargados de mediar con los menores intentan que los jóvenes infractores adquieran conciencia y se responsabilicen de las consecuencias de sus delitos o faltas, haciéndoles comprender los males causados y transmitiéndoles la necesidad de que pidan perdón a las víctimas y reparen los daños, dependiendo de la falta cometida y de lo que se establezca en cada caso.

Estos datos revelan que el programa gestionado por la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía está dando sus frutos. Según las palabras de la delegada del Gobierno andaluz en Córdoba, Rafi Crespín, el sistema de mediación para menores infractores nace con el objetivo de asentarse como la alternativa ideal para la resolución extrajudicial de conflictos como método de reeducación y reinserción en la sociedad, algo fundamental para prevenir reincidencias por parte de los jóvenes.