Bienvenid@s a Ser Mediador

El blog abierto de los profesionales de la mediación

11 / octubre / 2017

La importancia de la formación continua en mediación familiar

Cada 5 años, todos los profesionales de la mediación necesitan actualizarse y recibir formación continua para poder seguir desempeñando su oficio de forma idónea y con plenas garantías, mediante cursos de “reciclaje” específicos de 20 horas de duración mínimo.

La formación continua en mediación familiar o cualquier especialidad, tal y como se recoge en la Ley 5/2012 de Mediación y el Reglamento posterior que la desarrolla, es de carácter obligatorio para todos los mediadores que quieran continuar ejerciendo su actividad profesional.

¿Por qué es importante recibir formación continua en mediación?

La formación continua para mediadores/as es esencial por varios motivos:

  • El profesional de la mediación se asegura estar actualizado en cuanto a posibles modificaciones en la legislación que pudiesen afectar al ejercicio de su disciplina, teniendo en cuenta el factor del entorno cambiante y en continua evolución.
  • Permite una mejora y renovación de los conocimientos previamente adquiridos, incorporando nuevas habilidades específicas útiles para el día a día de la mediación.
  • De cara a las personas que solicitan un proceso de mediación, la formación continua supone un aval de que el profesional está en plenas condiciones y garantías de continuar ejerciendo la profesión de manera idónea y con responsabilidad dentro de su sector.

¿Qué dice la ley sobre la formación continua en mediación?

La normativa del Real Decreto 980/2013, que amplía varios aspectos de la Ley 5/2012, recoge en los artículos 6 y 7 exactamente lo siguiente respecto a los requisitos sobre formación continua de los mediadores:

“Los mediadores/as deberán realizar una o varias actividades de formación continua en materia de mediación, de carácter eminentemente práctico, al menos cada cinco años, las cuales tendrán una duración total mínima de 20 horas”.

Esta formación continua es posible recibirla aplicada a cualquier disciplina o especialización dentro de la mediación (ámbito civil, familiar, mercantil, social y comunitario, etc.).

Si ya soy mediador/a, ¿cómo adquiero la formación continua necesaria?

Según la ley mencionada anteriormente, “la formación específica de los mediadores, incluida su formación continua, se habrá de impartir por centros o entidades de formación, públicos o privados, que cuenten con habilitación legal para llevar a cabo tales actividades”.

Para recibir la formación continua en mediación familiar o cualquier especialidad, es imprescindible realizar la actividad formativa en centros cuya formación esté reconocida, homologada y acreditada por el Ministerio de Justicia.

Es el caso de centros de preparación como Mainfor, quienes brindan la posibilidad a todos los mediadores/as de recibir un plan de formación continua de 20 horas en mediación familiar qua cumple con todos los requisitos legales que necesitan los profesionales, a través del siguiente enlace: https://cursomediacioncivilymercantil.com/formacion-continua-para-mediadoresas

29 / septiembre / 2017

El Gobierno y el Colegio de Economistas de La Rioja continuarán impulsando la Mediación Intrajudicial Mercantil

Recientemente se ha renovado el convenio de colaboración entre el Gobierno de La Rioja y el Colegio de Economistas de La Rioja para seguir fomentando e impulsando la prestación del Servicio de Mediación Intrajudicial en materia mercantil.

El Ejecutivo riojano, que destina actualmente 10.000 euros a este servicio, según indica la directora general de Justicia e Interior, Cristina Maiso, pretende potenciar la mediación intrajudicial mercantil como instrumento eficaz para solucionar conflictos de forma pacífica en los que las partes, debido a sus lazos empresariales, probablemente seguirán teniendo intereses compartidos en el futuro.

En el convenio de colaboración se recoge además el desarrollo de acciones formativas concretas dirigidas hacia todos los economistas colegiados que deseen incorporarse a este servicio, que cuenta con un equipo de letrados-economistas que trabajan para ayudar a resolver los litigios dentro del sector empresarial de una manera rápida y ágil.

Además de la formación, también se han realizado diversas jornadas informativas con el objetivo de difundir los valores de la mediación mercantil, así como el procedimiento del proceso y sus ventajas frente a los juicios en tribunales.

Desde el Colegio de Economistas de La Rioja se realizan numerosos cursos de formación específicos y se defiente el papel fundamental de la mediación mercantil, ya que evita la judicialización de muchos casos que se agudizarían si no se permite a las partes llegar a un acuerdo mutuo que beneficie a ambos y les permita mantener las posibles relaciones comerciales en el futuro.

El sistema de mediación intrajudicial, que se puso en funcionamiento en La Rioja en el año 2010 en materia de menores infractores y en civil-familiar, ha ido creciendo y expandiéndose progresivamente desde el inicio hacia otros ámbitos como ahora es el mercantil.

22 / septiembre / 2017

La influencia de las emociones en la mediación familiar

Una definición rápida y simplificada de lo que es la mediación familiar podría ser “tomar decisiones con emociones que interfieren”.

Cuando se trata de conflictos familiares, como por ejemplo puede ser pactar el régimen de custodia sobre un hijo, consensuar cómo se van a distribuir las vacaciones para que la menor esté en las mejores condiciones posibles, o calcular el porcentaje de gasto que asumirá cada una de las partes, las emociones están muy involucradas y puede llegar a ser difícil tomar decisiones.

Como se puede comprobar, la mediacion familiar no solo da cobertura a casos de rupturas de parejas, sino que también se ocupa de casos tan cotidianos como el de unos hermanos que buscan ponerse de acuerdo para cuidar a sus padres dependientes, o el de abuelos que reclaman pasar más tiempo con sus nietos tras el divorcio de sus padres, o bien conflictos provocados por temas de herencia o negocios familiares, etc.

La mediación familiar, frente a los juicios en los tribunales, ofrece una ventaja primordial: las partes se sienten escuchadas, pueden expresar sus emociones y pueden manifestar pacíficamente sus intereses, todo ello en una atmósfera de empatía y diálogo. Esto permite que sea mucho más fácil llegar a un acuerdo mutuo en el que ambos salgan beneficiados de alguna forma, ya que el principio de voluntariedad de la mediación parte de que los contendientes tienen cierta predisposición al entendimiento. El servicio de mediación familiar de la provincia de Guipúzcoa atendió 422 casos durante el pasado año, de los que casi el 80% finalizaron en acuerdo.

Pero la mediación familiar no es un camino de rosas, los acuerdos no se producen de forma mágica, hay ocasiones en las que es solo una de las partes la que da el paso o incluso las partes pueden presentar diferentes planteamientos y se crean situaciones incómodas. Sin embargo, los procedimientos llevados a los juzgados consumen mucho más tiempo y desgastan más emocionalmente, aparte de ser menos económicos. Y lo más importante: la solución no la da una tercera persona o un juez, sino que nace de las propias personas enfrentadas.

Un concepto erróneo de la mediación es que el mediador indica a las partes lo que deben hacer, mientras que su papel y su función, conforme al principio de imparcialidad, consiste en hacerles reflexionar para que tomen decisiones consensuadas. Los mediadores familiares solo han de intervenir en casos muy excepcionales y puntuales, como por ejemplo garantizar los intereses de un menor.

Aunque un proceso de mediación familiar no llegue con éxito a un acuerdo, sigue siendo de gran importancia el proceso previo de reflexión de las partes para mejorar la relación de cara al futuro, o al menos no empeorarla.

16 / septiembre / 2017

El sistema de mediación entre menores infractores crece en Andalucía

Solo en la provincia de Córdoba, durante el 2016 se registraron un total de 379 mediaciones con menores infractores, con un crecimiento del 1,6% respecto al año anterior. Esta cifra coloca a Córdoba en segundo lugar, tras Almería, respecto al mayor número de mediaciones realizadas con menores infractores, alcanzando casi el 19% de todas las que se realizan en Andalucía.

La Comunidad Autónoma Andaluza dispone de 8 equipos de mediación, uno por cada provincia. De los 2.030 procedimientos de mediación con menores infractores llevados a cabo en toda Andalucía el año pasado, el 65% se resolvieron de forma positiva, evitando así que los conflictos acabaran en juicios. Por otro lado, solo el 10% de las mediaciones realizadas fueron inviables, mientras que el 25% restante de los casos aún se encontraban en tramitación al finalizar el año 2016. Cabe mencionar que el 71% de las mediaciones se llevaron a cabo con chicos y el 29% con chicas.

Del porcentaje de mediaciones resueltas con éxito, se desprenden los siguientes datos: el 51% de ellas conllevó la reparación de los daños causados por los menores infractores, el 26% acabó con un acto de conciliación y reparación incluida, y el 23% solo con una conciliación.

Los profesionales encargados de mediar con los menores intentan que los jóvenes infractores adquieran conciencia y se responsabilicen de las consecuencias de sus delitos o faltas, haciéndoles comprender los males causados y transmitiéndoles la necesidad de que pidan perdón a las víctimas y reparen los daños, dependiendo de la falta cometida y de lo que se establezca en cada caso.

Estos datos revelan que el programa gestionado por la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía está dando sus frutos. Según las palabras de la delegada del Gobierno andaluz en Córdoba, Rafi Crespín, el sistema de mediación para menores infractores nace con el objetivo de asentarse como la alternativa ideal para la resolución extrajudicial de conflictos como método de reeducación y reinserción en la sociedad, algo fundamental para prevenir reincidencias por parte de los jóvenes.

4 / septiembre / 2017

Arranca un nuevo servicio de mediación en conflictos vecinales en La Solana

A partir de ahora, los vecinos de la localidad castellano-manchega de La Solana podrán resolver sus conflictos y problemas surgidos en la convivencia mediante un nuevo servicio de mediación en conflictos vecinales, en el que un profesional imparcial (el mediador) tratará de facilitar que las partes implicadas lleguen a un acuerdo sobre el tema que los enfrenta.

Esta iniciativa, que se presenta bajo el proyecto ‘Convive’, ha sido puesta en marcha por el Ayuntamiento de La Solana junto con la colaboración de la Asociación Crea Mediación, y cuenta con la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

El colectivo que ha lanzado este proyecto está compuesto por mediadores con formación en derecho, cuyo objetivo es mejorar la convivencia y las relaciones vecinales mediante la mediación, poniendo solución a los conflictos entre los vecinos involucrados antes de que los problemas se enquisten y se agraven con el tiempo. Además, una de las trabajadoras del proyecto, Carmen Daimiel, defiende la necesidad de que el área de Servicios Sociales derive los casos a mediación para que se implemente de forma efectiva.

¿Cómo funciona este sistema de mediación vecinal?

Según la presidenta de Crea Mediación, el protocolo de actuación es el siguiente:

  • El Centro de Servicios Sociales detecta el conflicto vecinal y lo deriva a la asociación de mediación.
  • La asociación contacta con las partes y les explica en qué consiste el proceso de la mediación.
  • Las partes, una vez informadas, deciden si quieren voluntariamente participar en el procedimiento.

La finalidad de la mediación vecinal es que las partes enfrentadas lleguen a un consenso propuesto por ellos mismos, y que posteriormente firmen un acta donde se reflejen los compromisos adquiridos.

Los temas más comunes y recurrentes en mediación vecinal son casos relacionados con mascotas, casas vacías o ruidos, contenedores de basura, excrementos de perros, etc.

La Solana se convierte así en el quinto municipio de la provincia de Ciudad Real que dispone de este sistema de mediación vecinal, apostando por formas alternativas a la vía judicial ordinaria para la resolución de problemas comunitarios entre vecinos.

De momento, el servicio seguirá estando operativo hasta el 31 de diciembre de 2017, fecha en la que terminaría la cofinanciación por el Gobierno regional.