Bienvenid@s a Ser Mediador

El blog abierto de los profesionales de la mediación

14 / junio / 2017

La importancia de la toma de perspectiva para un mediador/a

Con frecuencia, en la jurisdicción ordinaria sucede que un problema “se aísla”. Sobre él, se aportan pruebas con sus correspondientes argumentos de defensa, y generalmente son los jueces quienes, en última instancia, dictan una sentencia para resolver el caso en cuestión conforme a la ley.

Sin embargo, en la mediación es bien distinto: el profesional mediador ha de analizar el problema desde una visión global y neutral, atendiendo a las distintas perspectivas del caso que se puedan dar y sin inclinarse por ninguna de las partes.

Esta característica fundamental de la mediación, que a priori puede parecer difícil de llevar a cabo en la práctica, es la que hace posible que se puedan llegar a explorar y descubrir alternativas que incluso las partes podrían no haber pensado, pero que proporcionaría beneficios para las dos personas enfrentadas.

Enfrentamiento vs. diálogo

En la sociedad actual, la mayoría de los conflictos se perciben como “enfrentamientos”, es decir,  se tiende a pensar que en un litigio entre dos partes siempre hay una que tiene la razón (acertada) y otra que no (equivocada).

Este paradigma de polarización del conflicto en beneficio de solo una de las partes puede agravar aún más las tensiones ya existentes ocasionadas por el problema en sí puesto que, en una contienda también intervienen las percepciones, los sentimientos y las emociones (las cuales el mediador ha de saber descifrar e interpretar, para así propiciar el desenconamiento que permita desbloquear el conflicto y alcanzar el acuerdo).

Precisamente el papel del mediador, con sus conocimientos y habilidades en el arte de la mediación, es el de saber alejarse del foco problemático y ser capaz de tomar una perspectiva “panorámica”, prestando atención a todas las variables posibles y encauzando el diálogo de tal manera que la búsqueda conjunta de las posibles soluciones resulte fructífera y la resolución sea satisfactoria para ambas partes.

En post anteriores también hablamos sobre otro de los pilares básicos sobre los que se sustenta la disciplina de la mediación: el principio de voluntariedad.

1 / junio / 2017

La Junta de Andalucía aprueba un decreto que modifica el Reglamento de Mediación Familiar en la comunidad

El Reglamento de Mediación Familiar en Andalucía, vigente desde el año 2012, recientemente ha incorporado novedades, tras la modificación del decreto de mediación familiar aprobada por el Consejo de Gobierno andaluz.

Este reglamento que se ha modificado es el que regula la mediación familiar, que a efectos prácticos es la mediación aplicada a casos de conflictos por separaciones, divorcios, rupturas de parejas de hecho, cuidados de personas en situaciones de dependencia, tutelas de menores, etc.

El objetivo del nuevo texto que reforma la legislación andaluza en materia de mediación familiar es adaptarse a las últimas modificaciones en las normativas estatal y comunitaria.

Entre los cambios introducidos, destaca la extensión de la gratuidad del servicio de mediación familiar y la agilización de los procedimientos (tratándose de un procedimiento extrajudicial y voluntario de resolución de conflictos con la intervención de mediadores especializados e imparciales).

Otra de las principales novedades es que la inscripción de los profesionales mediadores en el Registro de Mediadores Familiares de Andalucía deja de ser obligatoria y pasa a ser voluntaria. Además, el Registro ahora permite la inscripción de profesionales con cualquier titulación universitaria oficial (diplomatura, grado o licenciatura).

No hay que olvidar que el servicio de mediación familiar nunca se ofrecerá si se dan los siguientes casos: que el profesional mediador no considere viable el procedimiento o o que se detecte violencia de género o malos tratos hacia algún miembro familiar.

 ¿Cuáles son las novedades del decreto que modifica el Reglamento de Mediación Familiar en Andalucía?

  • Aumento del nivel mínimo de ingresos requerido para la gratuidad del servicio de mediación familiar a las familias numerosas de categoría especial y a las personas con discapacidad, equiparándose a los requisitos exigidos para la asistencia jurídica gratuita.
  • Ampliación de los supuestos para la exención de pago. Ahora se reconoce la exención a aquellas unidades familiares con menores de edad a su cargo y mayores extutelados hasta 25 años. La exención de pago también está abierta a personas adoptadas o acogidas y sus familias biológicas, adoptivas o acogedoras, así como tutores y guardadores y personas con discapacidad intelectual.
  • Reconocimiento de nuevas modalidades de unidad familiar para acceder a la mediación gratuita: unidades formadas por el padre, la madre o ambos y los hijos mayores de edad, siempre y cuando dependan económicamente de sus progenitores. Esto se suma a las figuras familiares que ya están reconocidas en el anterior decreto (personas casadas, parejas de hecho, parejas sin vínculo legal pero con hijos comunes y familiares hasta el tercer grado de consanguinidad).
  • El carácter obligatorio de la inscripción de los profesionales mediadores en el Registro de Mediación Familiar de Andalucía pasa a ser voluntario con el nuevo decreto.
  • Cualquier titulación universitaria oficial es válida para los profesionales mediadores que a partir de ahora quieran ejecer la profesión e inscribirse en el Registro de Mediación Familiar, siguiendo así las exigencias de la Normativa Europea. Hasta el año 2014, solo podían ser mediadores aquellas personas tituladas en los ámbitos educativo, social, psicológico y jurídico.
  • La formación específica de los mediadores, que debe contar con un mínimo de horas, variará dependiendo de si la inscripción del mediador/a en el Registro se realiza exclusivamente a efectos de publicidad e información (mínimo 100 horas lectivas) o si por el contrario existe voluntad de formar parte del sistema de turnos para la prestación del servicio (formación de al menos 300 horas lectivas o su equivalente en el Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos).
  • Se amplía la inscripción de los mediadores en el Registro de 3 a 5 años, prorrogables por otros cinco.
12 / mayo / 2017

La AEDAF y el CGPJ defienden la mediación intrajudicial en el ámbito tributario

La Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) y el Consejo General del Poder Judicial se reunieron el pasado 3 de mayo en el XIII Congreso Tributario celebrado en Bilbao para defender la necesidad de poner en marcha el sistema de conciliación intrajudicial en el ámbito tributario, con objeto de reducir la carga de los tribunales tras la multiplicación de procedimientos de tipo tributario.

En palabras del director del congreso de la AEDAF y presidente de la Sala Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, Manuel José Baeza: “Plantear de manera seria y realista cómo se puede proceder para hacer efectiva ya esa opción de resolución de conflictos”.

Para que la puesta en marcha de este sistema de mediación intrajudicial en casos tributarios sea una realidad, es necesario que la Hacienda Tributaria tenga “voluntad política” de prestarse a este tipo de soluciones, las cuales podrían contribuir a disminuir la cantidad de conflictos que se resuelven ordinariamente por los tribunales, según planteó Baeza en el coloquio.

En la primera sesión del congreso también profundizaron sobre el nuevo recurso de casación, “que rompe con el concepto tradicional” de ese tipo de recursos de los que “algunos han dicho que estaba reservado a las empresas del IBEX 35”, tal y como afirmó Baeza.

Según su valoración, la modificación de este recurso tendrá efectos positivos, puesto que proporcionará “mayor seguridad jurídica”, aunque a su vez acarrea determinadas dificultades técnicas que será necesario resolver.

Por otro lado, el presidente de la AEDAF, José Ignacio Alemany, expresó la preocupación de los profesionales del sector debido a “la multiplicación de los conflictos derivados del afán recaudatorio de la administración tributaria”, advirtiendo de que los jueces “por mucho esfuerzo que hacen,  no dan abasto para sacar adelante tanta reclamación y tanto recurso”.

Este cúmulo de pleitos genera una gran cantidad de retrasos que alargan los procesos y que generan “algunas dudas sobre la corrección de las sentencias que luego hay que recurrir”, planteando la cuestión de “si hay o no Justicia en temas tributarios”.

Por su parte, el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra, manifestó a modo de reflexión “la importancia del Derecho tributario” tras la crisis económica y financiera que ha atravesado España, “en esta época de saneamiento obsesivo de las cuentas públicas”.

 

28 / abril / 2017

¿Se anima a participar? Sorteamos una matrícula para el programa universitario de mediación

Porque a todos nos encantan los concursos y sus premios… Hemos querido poner a prueba sus conocimientos de mediación y premiar el esfuerzo… ¿Se anima a participar?

Os facilitamos una noticia muy interesante que pone en relieve el impulso que desde la administración pública se está dando a la resolución de conflictos a través de la mediación y las expectativas laborales que ello conlleva implícito. A lo largo de esta noticia hemos colocado varios errores y el concurso consiste en encontrarlos… ¿Podrá encontrarlo? envíe su respuesta a través de este formulario, si la respuesta es correcta, solo por participar obtendrá una beca del 50% de descuento sobre el precio original del programa universitario y quizás, lo más interesante, participará en el sorteo de una matrícula gratis para la próxima convocatoria que iniciará el 29 de mayo 2017.

No pierda esta oportunidad y participe hasta el próximo 5 de mayo de 2017.

Comenzamos?….

Pulse aquí para ver la noticia con el error

Bases legales del concurso

5 / abril / 2017

El principio de voluntariedad de la mediación

Se podría afirmar que la mediación sin voluntariedad no es mediación. Es uno de los cuatro principios fundamentales, junto con la imparcialidad, la confidencialidad y la neutralidad. Pero, ¿por qué decimos que la voluntariedad es tan importante?

Para que la mediación pueda considerarse como tal, es necesario que el proceso se vea impulsado por la propia voluntad de las partes de solucionar su conflicto (con la ayuda de un mediador). Y no solo se necesita voluntad para iniciar un procedimiento de mediación, sino también para mantenerlo el proceso y para lograr concluir el acuerdo.

“La voluntariedad como principio de la mediación es lo que hace que se devuelva a las partes la libertad”.

Como bien apuntó Ana Mª Carrascosa, Magistrada del Consejo General del Poder Judicial, en una conferencia que ofreció la semana pasada en la Universidad Pontificia de Salamanca sobre ‘Las ventajas de la mediación’, la voluntariedad otorga el poder a las partes de decidir por sí mismas lo mejor para ellas.

Si este principio no se cumple y el interés por resolver el conflicto no nace de las partes, entonces recae sobre una tercera persona, que sería un juez en el caso de la jurisdicción ordinaria. “Lo que hace un juez es una conciliación, porque el juez siempre está por encima de las partes, falta la relación de horizontalidad“, según Carrascosa. Sin embargo, la mediación está basada en la equidad entre las partes y el propio mediador, sin relación de autoridad.

La letrada defendió la profesión y la figura del mediador: “El abogado, si ejerce como tal, no puede ser parcial, el mediador tiene que ser equidistante con las partes”, afirmó. “El que procede del derecho para hacer mediación tiene tan categorizados e interiorizados los conflictos que es más difícil ejercer como mediador”. Y es que los mediadores siempre deben velar por que el acuerdo sea beneficioso para ambas partes, sin que ninguna pierda sus derechos e intereses en la medida de lo posible.

La mediación es una disciplina que posee sus principios, como ya hemos mencionado. La mediación se rige por sus propias leyes y normas que deben ser cumplidas, tanto a nivel teórico de formación previa de los profesionales mediadores como a nivel práctico dentro de los procedimientos.

Según Carrascosa, los mediadores deben ser  “profesionales preparados para gestionar los conflictos con las dos partes de forma imparcial y contempla un procedimiento estructurado, pero flexible y definido por la ciencia de la mediación”. Por suerte, es un oficio que se puede aprender mediante, por ejemplo, este programa universitario de formación de acceso al registro de mdiadores del Ministerio de Justicia basado en la normativa vigente, que habilita para ejercer la mediación en nuestro país.

Quizás nos encontremos ante la nueva necesidad social e institucional de modificar el paradigma respecto a los litigios, ya que la justicia tradicional está demostrando no ser adecuada a todo tipo de conflictos. Cada problema es distinto y requiere de un tratamiento distinto para conseguir una solución satisfactoria.