Las posibilidades de la mediación rural

¿Sabías que la mediación puede aplicarse al ámbito agrícola? La aplicación de la mediación al sector rural es interesante, por una razón principal: consigue mantener los vínculos familiares, vecinales o laborales existentes.

La mejora de estas relaciones se traducirá en un buen funcionamiento del negocio o el rendimiento de las tierras, ya que el componente humano es fundamental para que todo se desarrolle sin incidentes.

Las personas que dedican su vida al campo, a veces se encuentran con conflictos y problemas que han de solventar de la mejor manera posible para que sus intereses y los de sus tierras no se vean perjudicados. Y es ahí donde puede actuar la mediación rural de forma positiva.

 

¿Qué legislación sobre mediación rural hay vigente?

El sector agrario español (nacional, comunitario y local) va poco a poco innovando y reestructurándose, incorporando las directrices políticas y económicas marcadas por Europa. La política europea introduce la mediación en el ámbito rural, con todas las ventajas y beneficios que explicaremos más adelante.

  • La nueva Ley Agraria de Castilla y León presenta en sus artículos 170 y 171 la mediación como sistema de resolución de conflictos (haciendo referencia en su regulación a lo establecido en la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles).
  • El Real Decreto 64/15 regula la mediación en la cadena alimentaria, mediante el Código de Buenas Prácticas Mercantiles, al que podrían acudir las organizaciones de productores en caso de conflicto con productos agrarios no transformados en su primera venta.

 

¿Qué temas ocupa la mediación rural?

La mediación rural entra en juego en todos aquellos casos en los que se ve afectado el derecho privado de las personas con referencia al campo o la actividad agrícola.

Los temas en los que puede intervenir la mediación son los siguientes: temas vecinales de medianerías, lindes, división de tierras, contratos de arrendamientos rústicos o de compraventa, contratos con industrias agroalimentarias y de distribución, herencias de tierras, servidumbres de paso, organización de SAT y empresas familiraes agrícolas, etc.

De todas estas actividades pueden surgir problemas y enfrentamientos laborales o familiares, y es importante solucionarlos de raíz para que la producción de las tierras no se vea afectada.

 

Ventajas de la mediación rural

Frente a la tradicional intervención de un juez o tercera persona, que decidirá y aplicará estrictamente la ley, aparece la figura de mediador rural, ofreciendo las siguientes ventajas:

  1. Con la mediación rural, se fomenta la comunicación, lo cual ayuda a que las partes contendientes mejoren y mantengan las relaciones de cara al futuro. El primer objetivo de la mediación rural es sentar unas bases que generen mayor armonía y fluidez en las relaciones futuras, y eso es beneficioso en caso de que los afectados sean vecinos o tengan algún otro ámbito en común. No hay que olvidar que la mediación es un proceso que requiere de la voluntad de ambas partes para poder iniciarse.

 

  1. La mediación rural es una forma de buscar soluciones alternativas y diferentes, dejando siempre la oportunidad de que las partes expliquen su punto de vista y que poco a poco construyan un acuerdo basado en el consenso mutuo.

 

 

  1. Esta vía alternativa de resolución de conflictos supone un ahorro de costes, además de incrementar el rendimiento agrícola o ganadero en caso de que se trate de un negocio, ya que a través de la mediación rural se apuesta por mejorar las relaciones y se buscan soluciones creativas que incluso pueden conllevar a nuevas oportunidades de negocio.

 

  1. Uno de los valores esenciales de la mediación es la confidencialidad. Nada de lo que se trate en una mediación será objeto de conocimiento público o de terceros. Esto permite que la imagen de las empresas agrícolas o ganaderas no queden afectadas, ni tampoco su relación con sus proveedores.

 

Como se puede ver, la mediación aplicada a los conflictos rurales, agrícolas y ganaderos son una buena opción frente a la vía judicial tradicional (que siempre estará ahí si no se consigue solucionar el problema).

Lo realmente positivo de la mediación rural es que ofrece la posibilidad de llegar a un acuerdo mutuo por consenso propio, sin intervención de un juez o tercera persona. Por tanto, las soluciones derivadas de ese posible acuerdo serán mucho mejores para las partes y más duraderas en el tiempo.