La Junta de Andalucía aprueba un decreto que modifica el Reglamento de Mediación Familiar en la comunidad

El Reglamento de Mediación Familiar en Andalucía, vigente desde el año 2012, recientemente ha incorporado novedades, tras la modificación del decreto de mediación familiar aprobada por el Consejo de Gobierno andaluz.

Este reglamento que se ha modificado es el que regula la mediación familiar, que a efectos prácticos es la mediación aplicada a casos de conflictos por separaciones, divorcios, rupturas de parejas de hecho, cuidados de personas en situaciones de dependencia, tutelas de menores, etc.

El objetivo del nuevo texto que reforma la legislación andaluza en materia de mediación familiar es adaptarse a las últimas modificaciones en las normativas estatal y comunitaria.

Entre los cambios introducidos, destaca la extensión de la gratuidad del servicio de mediación familiar y la agilización de los procedimientos (tratándose de un procedimiento extrajudicial y voluntario de resolución de conflictos con la intervención de mediadores especializados e imparciales).

Otra de las principales novedades es que la inscripción de los profesionales mediadores en el Registro de Mediadores Familiares de Andalucía deja de ser obligatoria y pasa a ser voluntaria. Además, el Registro ahora permite la inscripción de profesionales con cualquier titulación universitaria oficial (diplomatura, grado o licenciatura).

No hay que olvidar que el servicio de mediación familiar nunca se ofrecerá si se dan los siguientes casos: que el profesional mediador no considere viable el procedimiento o o que se detecte violencia de género o malos tratos hacia algún miembro familiar.

 ¿Cuáles son las novedades del decreto que modifica el Reglamento de Mediación Familiar en Andalucía?

  • Aumento del nivel mínimo de ingresos requerido para la gratuidad del servicio de mediación familiar a las familias numerosas de categoría especial y a las personas con discapacidad, equiparándose a los requisitos exigidos para la asistencia jurídica gratuita.
  • Ampliación de los supuestos para la exención de pago. Ahora se reconoce la exención a aquellas unidades familiares con menores de edad a su cargo y mayores extutelados hasta 25 años. La exención de pago también está abierta a personas adoptadas o acogidas y sus familias biológicas, adoptivas o acogedoras, así como tutores y guardadores y personas con discapacidad intelectual.
  • Reconocimiento de nuevas modalidades de unidad familiar para acceder a la mediación gratuita: unidades formadas por el padre, la madre o ambos y los hijos mayores de edad, siempre y cuando dependan económicamente de sus progenitores. Esto se suma a las figuras familiares que ya están reconocidas en el anterior decreto (personas casadas, parejas de hecho, parejas sin vínculo legal pero con hijos comunes y familiares hasta el tercer grado de consanguinidad).
  • El carácter obligatorio de la inscripción de los profesionales mediadores en el Registro de Mediación Familiar de Andalucía pasa a ser voluntario con el nuevo decreto.
  • Cualquier titulación universitaria oficial es válida para los profesionales mediadores que a partir de ahora quieran ejecer la profesión e inscribirse en el Registro de Mediación Familiar, siguiendo así las exigencias de la Normativa Europea. Hasta el año 2014, solo podían ser mediadores aquellas personas tituladas en los ámbitos educativo, social, psicológico y jurídico.
  • La formación específica de los mediadores, que debe contar con un mínimo de horas, variará dependiendo de si la inscripción del mediador/a en el Registro se realiza exclusivamente a efectos de publicidad e información (mínimo 100 horas lectivas) o si por el contrario existe voluntad de formar parte del sistema de turnos para la prestación del servicio (formación de al menos 300 horas lectivas o su equivalente en el Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos).
  • Se amplía la inscripción de los mediadores en el Registro de 3 a 5 años, prorrogables por otros cinco.