Los Colegios de Abogados animan a resolver conflictos sin judicializar

 Abogados

Cada vez son más los Colegios de Abogados de las diferentes ciudades españolas que se suman al movimiento de la mediación, creando centros específicos que eviten que algunos casos de litigio lleguen ante el juez. Recientemente, el Colegio de Abogados de Elche presentó un nuevo Centro de Mediación formado por letrados entrenados en mediación Civil, Mercantil y Familiar, mientras que el colectivo de abogados de las Islas Baleares creó hace un mes la IMIB (Institución de Mediación de las Islas Baleares), compuesta por profesionales con estudios superiores y formación especializada en el campo de la mediación.

Para que estas iniciativas sean más efectivas se contemplan medidas tomadas por los jueces como potenciar la derivación de los casos antes de llegar ante el juicio. Sin embargo, como ya reconoce la decana de abogados de Elche, María del Carmen Pérez, “no todo es mediable” y solo ciertos acuerdos pueden alcanzar validez jurídica, aunque siempre será recomendable descongestionar los juzgados en la medida de lo posible para un mayor rendimiento del sistema judicial.

Otra tarea fundamental, quizá la más difícil de conseguir, consiste en fomentar la participación voluntaria de las partes en conflicto, ya que en España aún no está extendida la cultura de la mediación a juicio de los profesionales de los distintos centros. La clave es divulgar y dar a conocer la mediación ante la sociedad, informando sobre sus numerosas ventajas y los beneficios que aporta a los implicados. Además, se trata de una alternativa real y consistente que soluciona los conflictos en menor tiempo y cuyo índice de sostenibilidad de los acuerdos alcanzados es del 98%, según indica Gemma Pons, abogada y mediadora del Colegio de Abogados de Valencia.

Sin embargo, la mediación no solo atañe a abogados, sino también a otros titulados y profesionales que del mismo modo pueden ejercer de mediadores, como por ejemplo psicólogos y trabajadores sociales, entre otros. En todo proceso judicial, las partes sufren psicológica y emocionalmente; es entonces cuando la figura del mediador experto en Psicología puede resolver el conflicto de una forma no traumática para los afectados, que junto con la labor de un abogado adecuadamente instruido en el ámbito jurídico y legislativo harán posible conseguir resultados más satisfactorios.